miércoles, 30 de noviembre de 2011

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Francisco de Miranda y la Integración nuestramericana es una muestra del material elaborado para las discusiones en este espacio, que no solo abarca pensar el proceso de cambio político que vivimos en esta parte del planeta, sino que busca la divulgación de la realidad histórica. Lo colocamos en este blog a manera de prueba y con fines didácticos
Muchas gracias, Eloy Reverón. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Recuento del Primer Encuentro

Eloy Reverón
Taller Teoría de la Historia de la Revolución Bolivariana
Asamblea Nacional Salón Guaicaipuro,
Noviembre 2011
El primer asunto que recordamos de nuestro último encuentro está vinculado a la
reflexión inicial que nos hiciera Josué Carrillo para presentar el tema haciendo alusión
a los memorables hechos del 27F, 4F y 26N el surgimiento y consolidación
del liderazgo del comandante Hugo Chávez Frías al alcanzar la presidencia con
una ventaja tan evidente sobre los partidos neo colonialistas, que no pudieron aplicar
las acostumbradas mañas electoreras.
Después cumplió la promesa de convocar a una asamblea nacional constituyente
donde los venezolanos tuviéramos la oportunidad de repensar el país que queríamos
construir. Así cerramos el siglo XX con la aprobación de la una nueva constitución
fundacional, de la República Bolivariana de Venezuela.
Dicho de esta manera, parece un asunto muy sencillo, pero ha sido un proceso que
lleva más de una década de gestación y está pensado desde una idea esencial: la
culminación de un proceso inconcluso, aún después de dos siglos de
“independencia”, una meta que nuestro presidente ha señalado como el alcance de
la Independencia Integral.
Tomar la espada de Bolívar para continuar su obra, lució para muchos como una
utopía pintoresca, pero después de apreciar la realidad histórica mundial de la última
década, nos permite apreciar con mayor nitidez, que detrás de esta revolución
bolivariana hay un proceso continental que ha sido pensado por la filosofía de la
liberación, donde la praxis revolucionaria de Simón Bolívar ha jugado un papel
esencial porque es precisamente desde lugares semejantes, donde ha sido pensado
este proceso a escala continental.
El conocimiento
transdisciplinario
como negación
dialéctica a la
cultura de la
Dominación
Recuento del Primer Encuentro
Una vez ubicados en el contexto de nuestro presente nos propusimos introducir el
tema planteando la idea de que la Revolución Bolivariana viene pensada desde algunos
espacios mentales definidos en el pensamiento de algunos filósofos que iremos
presentado en los cinco encuentros que tenemos previstos para estas reflexiones.
La primera propuesta consiste en dejar sentado que una teoría que parte de la interpretación
de una praxis revolucionaria liberadora requiere de una epistemología
de-colonizada, como fue el pensamiento político de Simón Bolívar.
La segunda, que este proceso de de-colonización epistemológica comienza por reflexionar
en torno a tres ideas. La división social del trabajo, la división intelectual
de la sabiduría y, la división temporal de la historia. Estas tres ideas como principios
esenciales con que el colonizador ha realizado su trabajo. La negación de esta
realidad dominadora confronta la afirmación dialéctica de donde surgen los principios
fundamentales de la cultura liberadora, presentamos los principios fundamentales
sobre los cuales habremos de pensar, como una alternativa liberadora. Vamos
a prestar atención a la dialéctica dominación – resistencia – liberación.
La negación dialéctica de la cultura de dominación sería: unión social del trabajo,
integración intelectual del conocimiento mediante un trabajo transdisciplinario, y
concebir un solo tiempo histórico desde el encubrimiento de América en 1492, en
un solo espacio continental, toda la realidad de esa historia sintetizada en la dialéctica
de explotadores y explotados con su variante nuestramenricana, en los espacios
coloniales y neocoloniales, estos explotadores y explotados tienen amos o intereses
foráneos que ejercen poderes sobre ellos.
Partiendo del enunciado de Simón Rodríguez: prestar más atención a un INDIO
que a OVIDIO nos orientamos hacia la concepción del tiempo histórico de la Indianidad.
Lo enuncio con la siguiente expresión: Si desde la ventana puedo apreciar la
memoria regional, nacional y la pluriversal: entiendo la Historia como unidad de las historias.
La visión tridimensional del mundo, está representada en las tres patas de la pieza
preamericana, en la combinación del triángulo en líneas trazadas en espiral, más el
círculo espirar que dominan los lados de la pieza.
El espiral es un símbolo que representa la memoria histórica de la comunidad.
Cuando la comunidad se reúne para contar los hechos más relevantes del presente
comienzan con el punto inicial o primordial del espiral. Van girando en torno al
mito primordial hasta regar a los recuerdos de las generaciones más cercanas, y finalmente,
narran los hechos de la historia reciente. Una historia de memoria oral
no puede separar el pasado del presente, como pretende hacer la teoría del realismo
político de Hans Morgenstau, típico ejemplo del discurso dominador donde
conceptos como imperialismo no deben ser considerados en la teoría política porque
pertenecen al pasado. De esta manera la cultura de dominación impone la separación
del tiempo histórico para mantener dormida la conciencia.
En la sexta imagen contemplamos un tiempo histórico relativo a una dialéctica de
la dominación iniciado en 1492. Manejar la idea de que Cristóbal Colón no descubrió
América es un primer paso para comprender la modernidad y la posmodernidad
como conceptos hegemónicos. Esto es parte del tema de las dos últimas sesiones,
por ahora nos queda un silogismo sobre el tapete: ¿Quién de los dos fue
primero? ¿Colón se llamó realmente Colón? O ¿Los colonos vinieron detrás de
Colón y por eso los llamaron así? ¿De dónde se origina la ideología colonialista?
¿Cuál es la diferencia entre coloniaje, colonialismo y colonia?. ¿Asumió el nombre
por su oficio colonizador?
El la séptima parte presentamos la boca de lo que parece un recipiente representando
la idea de la nutrición, para ilustrar de qué se nutre un pensamiento liberador.
Un pensamiento transmoderno habrá de ser un pensamiento trasdisciplinario.
Esa idea quedó complementada cuando pudimos apreciar que el triángulo, la espiral
y la boca, forman parte de un conjunto que no podemos entender por separado
hasta tanto no podemos apreciar la imagen de la pieza completa con todas las
imágenes parciales, así percibimos la totalidad del mensaje que comunica la fumarola.
Recordamos también este elemento, desde su sentido ritualístico, y cómo la
tradición Chachí, estivandá de la etnia Cuica, me traen desde las turas en los mitoy
del páramo de Cabimbú, donde nuestros ancestros subían a llorar a sus muertos,
hasta la luz que iluminaba las noches de la luna a los lunes de las ánimas benditas
del purgatorio, lo misma equivalencia desde el sincretismo cultural de cuando llegaron
los hispanos a imponer su cultura religiosa.
Al observar las consecuencias de una historia dividida comentamos como los licenciados
en historia, especializados en su período histórico, en este caso de la independencia,
se quedaron en la narración y descripción, del proceso independentista.
Pero este exceso de tecnicismo. Incluyendo a los excluidos en el discurso del
dominador, pero descuidando el origen, el momento primordial cuando fueron
atados los nudos de la dominación, un pequeño vacío epistemológico por la carencia
de un método de observar desde la perspectiva del excluido, sin divisiones convenientes
al discurso del dominador en virtud de la alienación del dominado. Que
no sepa como se ataron los nudos para que se mantenga siempre atado.
Las tres siguientes imágenes reportaron los cuatro principios de la cosmovisión de
Europa la primera representados con imágenes simbólicas, recordamos la lectura
del filósofo venezolano, J.M. Briceño Guerrero, y complementamos las imágenes
con la representación de los vectores de la fuerza del dominio colonial que surgen
de la expansión territorial de la cultura hispana en el momento primordial de la
Conquista, para mostrar cómo la voluntad de poder del dominador renombra a la
isla de Quisqueya como La Española, y desde allí se instala el primer experimento
del ego conquiro, la implantación del modelo de sociedad esclavista colonial. Allí
se firmarán las capitulaciones con quienes saldrán hacia la conquista de Cubagua,
México y Perú.
El conjunto final de imágenes nos muestran de manera ideográfica, el momento
de la ruptura de los vectores de la fuerza de dominio militar y administrativo, la
Corona y la Figura ecuestre con la lanza, dominadas por la fuerza de la figura
ecuestre del llanero y la realidad de los dos vectores que representan la impunidad
de los vectores de la fuerza de dominio colonial que representan a la ideología política
monárquica, y la deuda externa que garantizaría la fuerza de dominio racional
transmutada en un sistema de deuda externa como garante de una nueva forma de
dominio colonial.
Así llegamos a la última imagen que nos lleva al punto de partida pero con la reflexión
de que debemos desatar los nudos epistemológicos, construir un saber liberador
sobre nuevos paradigmas epistemológicos, pero sobre todo que sean antes
que nada, una epistemología para la liberación. A tomar conciencia de la necesidad
de adoptar paradigmas liberadores para realizar la praxis revolucionaria bolivariana.
Esa sensación de trabajo inconcluso, la intuición de que la lucha por la independencia
continuaría por más de dos siglos es lo que a Simón Bolívar lo llevó al pesimismo
marcado con un profundo dolor a expresar que había arado en el mar.
Trasladar el arado marino que la desesperación de un Bolívar moribundo expresó
al ver que su sacrificio se derrumbaba frente a la cruda realidad de que las potencias
del centro habían solucionado su crisis expresada en las guerras napoleónicas,
y sus compañeros de armas carecieron de la visión política que les permitiera comprender
lo que su maestro le había enseñado en el 58 del Grasfton Way de Londres,
la idea de nuestra América que ya había dejado sentada en el manifiesto de
Coro, la idea de una América Hispana como contraparte de la América del Norte,
anglosajona que comenzaba a perfilarse como estados fortalecidos por la unión,
preparándose para asumirse dominadores en nombre de la libertad, tal como los
describiera Bolívar en Jamaica.
Con este breve recuento llegamos al segundo encuentro para reflexionar el proceso
liberador bolivariano. Como la filosofía de la liberación se fundamentó en el
discurso político de Simón Bolívar para fundamentar una filosofía como liberación
y una filosofía para la liberación.
Eloy Reverón
Caracas, 07 de noviembre de 2011


Matriz epistemológica diseñada originalmente para percibir la historia desde la Indianidad

Un espacio para pensar la Revolución Bolivariana.

Un modo diferente de concebir y estudiar la Realidad Histórica que busca fecundar la reflexión para visualizar un relato crítico de frente al discurso hegemónico de los herederos del coloniaje. Una historia pluriversal porque incluye a todas las antiguas civilizaciones en la búsqueda de nuestro lugar para la Liberación que parte de la voluntad de vivir.
Tiene por objetivo suministrar instrumentos de análisis para la apreciación de la realidad histórica y del conocimiento académico mediante el discurso de los símbolos. Con la estrategia de sentar las bases para la formación de la conciencia crítica, a través de la apreciación Histórica , transdisciplinaria y en el diálogo de saberes para la construcción del conocimiento colectivo.
El Taller “Teoría de la Historia de la Revolución Bolivariana”, facilitado por el historiador Eloy Reverón, se reúne en el aula 4 del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos “Pedro Gual”, en la esquina de Santa Capilla, los días martes de 10 am a 12m; y los días jueves de 3pm a 5pm, en el Salón Guaicaipuro, en el piso 7 del edificio J.M. Vargas, sede administrativa de la Asamblea Nacional, en la esquina de Pajaritos.

Cuenta con recursos audiovisuales: un arsenal de más de 1200 diapositivas con imágenes, mapas y cuadros comentados que nos permiten apreciar con facilidad, conceptos que pudieran parecer profundos y especializados.

martes, 8 de noviembre de 2011

Reflexión Histórica Vs Cuento a la hora del Bicentenario Eloy Reverón

¿Realmente aprovechamos las fechas patrias para reflexionar a cerca del proceso?

¿O nos quedamos narrando el cuento como los historiadores contratados por la oligarquía conservadora de 1830? Observo con condescendencia que en algunos sectores de nuestra América abunda más lo segundo.
 

De los cuatro vectores de la fuerza de dominio colonial impuestos desde el encubrimiento de América en 1492, celebramos el Bicentenario de la ruptura de dos de ellos. Hubo ruptura de los vínculos políticos y administrativos por la vía de la conquista militar. Nuestros países se endeudaron para cubrir los gastos de la guerra llamada de Independencia y al filósofo que pensó la necesidad de formar republicanos para construir la república se le construyó la matriz histórica de maestro excéntrico, para que no lo tomáramos en serio. 

Los patriotas fallaron en la realización de la Independencia?. ¿Mostraron conciencia suficiente para entender los niveles de dependencia en que quedaban las naciones recién fundadas?. Simón Rodríguez lo advirtió insistentemente a lo largo de su peregrina vida, pero tal era el grado de ingenuidad y de coloniaje mental imperante que hubo que esperar al primer centenario para que los estudiantes de la Reforma Universitaria iniciada en Córdova, Argentina, mostraran conciencia del coloniaje mental y económico en que nos encontramos inmersos al centenario de la gloriosa independencia. 

En el siglo XX hubo avances considerables, se logró el inicio de una teoría de la dependencia y de la teoría, filosofía, teología y ética de la liberación. Pero fue más fuerte el efecto alcanzado por la hipnosis colectiva inducida desde los aparatos de radio, televisión, auxiliados por la prensa, la literatura y el cine. Un ejemplo elocuente fue el trabajo de banalización del crimen tecnológico perpetuado en Hiroshima y Nagazaki, el cual fue encubierto con una campaña publicitaria conocida como la moda Bombache. Vale decir Bomba H. Las modelos y los maniquíes exhibían la moda en las vitrinas y pantallas de cine y luego en la televisión, encubriendo en el subconsciente colectivo, el horror de aquel recuerdo. 

En países nuestro americanos donde ese poder de sugestión proyecta con mayor intensidad su fuerza de dominio. Celebran el Bicentenario con espectáculos de luces y monumentos a los héroes, dejando el mensaje subliminal de que la Independencia fue tan solo un proceso glorioso y patriótico, encubriendo la inalcanzada independencia integral. Continúan disfrazando a la lucha de clases y a la explosión social como el resultado de una inspiración romántica por la libertad. 

Publicado originalente en Aporrea 02 07 2010